Categorías
Microrrelatos

El último día

En el último día quedaba un solo hombre y una sola mujer. En medio del desierto que ahora era el planeta, encontraron una manzana a la que, hambrientos, dieron un mordisco. Entonces, en su interior se reveló la verdad de la tierra. Y sintieron en su piel las redes con las que en otros días habían capturado a las especies marinas, en su pecho cada lanza con la que exterminaron a los animales y, en su corazón, la indiferencia con la que caminaban al lado de sus hermanos quienes, con carnes enjutas, rogaban por un poco de alimento. Ante tal revelación, cayeron de rodillas y lloraron amargamente, regando con sus lágrimas el desierto que ahora era el planeta. Y de nuevo crecieron pastos y flores, arbustos y lamas. Regresaron los animales y se pobló otra vez el mundo. Pero del hombre y la mujer no quedó nada, sólo lágrimas.

Belinda Díaz

4 respuestas en “El último día”

Responder a Gabrielle Fascinetto Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *